lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cómo mejorar tus capacidades para negociar? ¿Cómo solucionar disputas y lograr alcanzar un buen trato?

¿Cómo mejorar tus capacidades para negociar?
¿Cómo solucionar disputas y lograr alcanzar un buen trato?
Todos y cada uno de nosotros negociamos diariamente. A nivel personal, negociamos con amigos, familiares, arrendatarios, vendedores de autos y empleados, entre otros. La Negociación es también la clave de éxito de los negocios. Ningún negocio puede sobrevivir sin contratos que generen beneficios económicos. Dentro de una empresa, las habilidades de negociación pueden hacer que tu carrera avance. Del mismo modo la negociación es parte de los procesos políticos. Miremos a nuestro alrededor y en casi todo el planeta se están llevando a cabo negociaciones en el mundo político. En Venezuela no escapamos a esta situación.
Saber cómo Negociar implica una serie de pasos para poder asegurarnos que lo estamos haciendo de la mejor manera posible.
Podriamos señalar cuatro pasos importantes para tener una negociación exitosa son los siguientes:
 (1) Prepararse: Planear Tu Estrategia de Negociación
 (2) Negociar: Utilizar las Tácticas Clave para el Éxito
 (3) Cerrar: Crear un Acuerdo
 (4) Desempeñar y Evaluar: Fin del Juego

PREPARACIÓN PARA LA NEGOCIACIÓN.
1.1.- Debes decidir si tienes que negociar o no.
1.2.- Determinar el tipo de negociación a realizar.
1.3.- Realizar un análisis de la negociación.
1.4.- Debes decidir con anticipación como responder a las cuestiones éticas.
La primera pregunta que nos debemos hacer es si deberíamos negociar. ¿Vale la pena negociar sobre este asunto?, aunque parezca una trivialidad, es una pregunta muy importante que debemos hacernos cada vez que se nos presenta una situación en la que aparentemente, se requiere una solución negociada. Por ejemplo, si tenemos la necesidad de adquirir un nuevo equipo para nuestra casa y llevamos a cabo una tarea de preparación para negociar, en la cual invertimos unas 60 horas de nuestro tiempo, para lograr una rebaja final de unos 120$. Deberíamos preguntarnos si valió la pena dejar de producir en nuestro propio  trabajo para obtener un beneficio económico equivalente a $2,00 la hora. ¿Acaso no hubiese sido mejor dedicarnos a realizar nuestro trabajo y simplemente adquirir el equipo al precio de mercado sin tratar de lograr el mejor precio? Es solo un ejemplo.
Yo quiero la pizza, y tú también quieres la pizza. Cada uno de nosotros tiene una posición ¿Quién va a ser el ganador y quién va a ser el perdedor?o podemos ser ambos ganadores. ¿Cuál es la manera de resolver la disputa? Tal como lo sabe cualquier padre, una posibilidad es que tú cortes la pizza por la mitad, y que yo elija la mitad que yo quiero. Y podemos terminar la negociación sintiéndonos muy complacidos o felices. Yo he hablado con personas de corporaciones muy grandes, de firmas de consultoría que trabajan con estas compañías en negociaciones. Básicamente ellos piensan que las negociaciones de ganar-ganar son aquellas en las que ambos lados se van felices. Pero creo que hay que diferenciar entre las negociaciones basadas en posición y las basadas en interés, que se desarrolló en los años 1980, especialmente con la publicación de un libro clásico sobre negociación, titulado Getting to Yes, Logrando el Sí. En este libro, los autores hicieron énfasis en que hay que ir más allá de las posiciones e intentar preguntar cuáles son los intereses subyacentes en los que están interesadas las personas que negocian. En otras palabras, no le preguntes al otro, ¿qué quieres?, ¿cuál es tu posición? En lugar de eso, pregunta, ¿por qué quieres eso?, ¿cuál es tu interés subyacente? Entonces, en la negociación de la pizza, digamos que, por  ejemplo, estamos negociando una pizza de anchoas. De nuevo, un resultado posicional podría ser cortar la pizza por la mitad y una persona la corta, y la otra persona elige su mitad. En una negociación basada en interés, le preguntaríamos a  ambas partes, ¿por qué quieres la pizza? Entonces, si yo te pregunto por qué quieres la pizza, tal vez es porque te encantan las anchoas que están en la pizza. Pero resulta que tú solo quieres el centro de la pizza. No quieres la corteza. Tú me preguntas por qué yo quiero la pizza. Bien, yo quiero la corteza. Resulta que la corteza de la pizza es excelente para hacer pan rallado y agregárselo a la pasta. Yo tengo recetas excelentes, por cierto, para agregarle pan rallado a la pasta. A mí no me suena especialmente bueno, pero sé que es muy popular. Pero preguntando por qué, identificando los intereses, hemos creado una verdadera situación de ganar-ganar, porque yo obtengo lo que quiero sin quitarte a ti lo que tú quieres. Ahora esto se pone un poco complicado. Cuando comienzas con la estrategia básica de que una persona corte la pizza estás haciendo negociación  posicional, donde la otra parte intenta construir un pastel más grande, se beneficia a ambas partes. En la superficie, se ve sencillo. Hay dos tipos de negociación. Pero se hace más complicado, por la terminología que usan los negociadores, los profesores y los libros de negociación. Por ejemplo, la división de la pizza es frecuentemente denominada por los académicos “negociación distributiva”. Estás tomando ese pastel de un tamaño fijo y distribuyendo los pedazos del pastel, versus la posibilidad de agrandar el pastel, que se llama negociación integrativa, en la que intentas encontrar el interés de las partes, integrar esos intereses, y construir un pastel más grande. La división a veces se llama competitiva, en contraposición a lo cooperativo. Ganar/Perder, versus Ganar/Ganar, Negociación suma cero versus suma no-cero. Negociación adversaria versus Resolución de problemas. En base a posición, como lo discutimos, versus en base a interés. Mi decisión personal es llamar a la división del  pastel Reclamar Valor, en contraposición a agrandar el pastel, que es Crear Valor. Entonces, de algún modo hay que cortar toda esta palabrería, y mantener en mente el tema central, que es, ¿en qué tipo de negociación estoy participando? ¿Voy a dividir el pastel, o a agrandar el pastel? Esto te ayudará a darle forma a tu estrategia. Si es una negociación que crea oportunidades para construir una pizza más grande, querrás dedicarle más tiempo a buscar intereses mutuos que te permitan hacerlo. Ahora, dando clases de negociación, he podido darme cuenta que  a algunas personas les encanta el concepto de concentrarse en los intereses y de intentar construir una pizza más grande. Otro grupo de personas, a menudo personas con mucha experiencia en negocios, dicen, eso es interesante.  No es dañino buscar los intereses subyacentes, pero en la mayoría de las negociaciones, no es más que una pérdida de tiempo. ¿Cómo puedo construir un pastel más grande cuando te estoy vendiendo mi automóvil y estamos peleando el precio? ¿Cómo puedo construir un pastel más grande cuando soy fabricante, estoy vendiendo artículos y quiero vender a precios altos, y tú quieres pagar precios bajos? Ellos alegan que la mayoría de las negociaciones son posicionales. Entonces, hay dos grupos, uno muy entusiasmado con respecto a las negociaciones de interés, el otro muy escéptico. ¿Quién tiene la razón? Yo diría que ambos tienen razón, porque en cualquier negociación es probable que empieces desde una posición.
Hace un tiempo, Frank Sander y Jeff Rubin publicaron un artículo  titulado la Calidad Janus de las Negociaciones, que daba una perspectiva muy clara de la diferencia entre las negociaciones que resuelven disputas y las que hacen tratos. Frank Sander, por cierto, fue uno  de los padres de la Solución Alternativa de Disputas, ADR por sus siglas en inglés, de las cuales hablaremos más adelante;  y es pionero en el campo de la  solución de disputas. En su artículo, Frank y  Jeff señalaron claramente que cuando estás haciendo un trato, tiendes a ver hacia el futuro.  Es la cara del dios romano Janus que mira hacia el futuro. Ves hacia adelante, tiendes a enfocarte en el interés de las partes, o al menos lo deberías hacer, y en resolver los problemas. Pero si estás enfrentando la cara del dios Janus que mira hacia el pasado, si estás intentando resolver una disputa, estás viendo hacia atrás, eres más posicional, y las negociaciones tienden a ser más adversarias. Entonces, es muy importante pensar en esta diferencia, desde el inicio. Sin embargo, incluso si estás en una negociación de solución de disputas, debes estar pensando, ¿cómo me puedo enfocar en el interés de las partes, para hacer un pastel más grande? Así, desarrollarás una solución que beneficie a ambas partes. Por ejemplo, en un escenario de la vida real, entre una empresa que compró una licencia para usar software de otra compañía, y que después intentó desarrollar el software y venderlo por su cuenta. Básicamente, era una disputa de propiedad intelectual,  una disputa muy contenciosa. Lo que descubrieron muchos estudiantes cuando examinaron esta disputa es que, de hecho, había una oportunidad para el licenciatario y  la compañía de software, de crear una empresa conjunta en la que  ambas partes se beneficiaran. Entonces, incluso si estás en el lado de la solución de una disputa, intenta pensar en oportunidades, para negociar en base a interés. Ahora, si estás intentando resolver una disputa, hay una cantidad de procesos que puedes usar, además de la negociación, para resolver la disputa. Veamos algunos de estos procesos. Aquí tenemos un ejemplo de una disputa reciente y que ocurre a cada momento en nuestro país, Venezuela, debido a los problemas de desabastecimiento de alimentos que actualmente existen. A los vecinos de mi urbanización, como a todos los venezolanos, nos encantan las arepas, y cuando hay un  supermercado o cualquier negocio con una venta de algún producto importante, como la harina de maíz pre-cocida, esperan en fila durante horas para comprarlas . Hace un poco, una mañana, se formó una fila de compradores. Empezaron a hacer la fila a las 4:00 am, en una mañana muy fría. A las 7:00 se formó otra fila de vecinos, y  empezaron a discutir cuál era la fila que estaba en el lugar correcto. Los vecinos que llegaron a las 7 alegaban que los que habían llegado a las 4 tenían que irse atrás de la otra fila. Se formó una gran disputa, y tuvieron que llamar a la policía de la comisaria de al lado. Aquí tenemos el escenario básico. 4:00, los vecinos empezaron a formar la fila. 7:00 am., otros parroquianos formaron una segunda fila. Ahora, yo les pregunto a Ustedes, cuando tenemos este tipo de disputa, ¿cuáles procesos usamos como seres humanos para resolverla? Por favor, piensen en esto por un segundo, y escriban una lista de procesos que puedan servir para resolver esta disputa o  cualquier disputa, sea personal o de negocios. Les voy a dar  una pista. Hay seis procesos principales, intenten ver cuáles se les ocurren, al menos 5 de esos 6.
PODER   LITIGIO   ARBITRAJE    MEDIACIÓN    NEGOCIACIÓN   EVITACIÓN
Ustedes pueden ver estos procesos para solución de disputas a través de diversos lentes. Demos un vistazo a tres de estos lentes. El primero de ellos se llama Resolución Alternativa de Disputas, que se abrevia ADR por sus siglas en inglés. Hace algunos años, la gente que trabajaba en negocios comenzó a preocuparse por el alto costo de los litigios y comenzaron a preguntarse lo siguiente. ¿Por qué, cuando nos involucramos en una  disputa de negocios, buscamos una solución externa recurriendo a  los abogados y al sistema legal? Nosotros tenemos las destrezas  necesarias para resolver las disputas, ¿por qué no estamos usando esas destrezas? Así, empezaron a desarrollar alternativas a los litigios. Recuerdo que esto sucedió a mediados de los años 1980 porque el CEO de una gran corporación llamada Citicorp  invitó a almorzar, a un grupo de diez profesores de las principales escuelas de negocios en los Estados Unidos. Hubo un largo almuerzo, y una larga reunión. Su nombre era Walter Reston. En la reunión, el Sr. Reston básicamente  desafió a los profesores. Les preguntó por qué no estaban enseñando ADR en las escuelas de negocios. Litigar es costoso, en cuanto a tiempo y dinero, para los negocios. Ustedes deberían estar enseñándole a los futuros líderes de negocios  cómo usar ADR, les hijo, y los 10 profesores regresaron a los campus y comenzaron a desarrollar cursos sobre negociación y resolución de disputas. Entonces, yo les pregunto a Ustedes. Miren este espectro. ¿A cuáles de estos procesos considerarían Ustedes como alternativas al litigio? El litigio es el enemigo. ¿Cuáles son las alternativas? 

Tú eres un asesor de negociación. Eres un asesor profesional. Has trabajado en esto durante meses, y quieres que yo resuelva este problema durante una pausa de quince minutos. Ese fue mi primer pensamiento, que no compartí con la otra persona. Pero después comencé a hacerle a esta persona algunas preguntas, que estoy seguro de que Ustedes preguntarían, especialmente después de terminar de conocer los términos y las herramientas que se utilizan durante los procesos de solución de conflictos. Número uno, ¿ya terminaron de recaudar los hechos, le han planteado todos los hechos posibles a la otra parte, que podrían cambiar su perspectiva? Me dijo que sí. Sí, hemos explorado completamente los hechos. Está bien. Les dije, en segundo lugar, ¿han explorado todas sus opciones BATNA? Yo sé que eso ahora no significa nada para Ustedes, pero pronto lo entenderán. El BATNA es un concepto esencial. Su respuesta fue afirmativa, sí, examinamos cuidadosamente todas las posibilidades BATNA. Entonces, yo me estaba quedando sin preguntas. Pero después, hice una última pregunta. ¿Han pensado en traer a un tercero, a un árbitro o un  mediador, que los ayude con los aspectos más difíciles de esta negociación? En ese punto, la luz se encendió. A él no se le había ocurrido usar el arbitraje o la mediación para hacer un trato, en contraposición a usarlo para la solución de disputas y se fue con esa idea. Vamos a ver esto en más detalle más adelante, pero  piensen en estos dos procesos, el arbitraje y la mediación, como opciones útiles, no solo para hacer tratos, sino para resolver disputas. En conclusión, cuando piensen en las diferencias entre resolver disputas y hacer tratos, los invito a buscar intereses, incluso cuando estén negociando para resolver una disputa. Es importante entender los 6 tipos de solución de disputas, y los tres lentes que se pueden usar, el lente de ADR, el lente de procesos de terceros, y el lente de poder, derechos e intereses. Por último, consideren la opción de usar procesos de solución de disputas, como la mediación y el arbitraje, para hacer tratos.

domingo, 7 de agosto de 2016

¿Cómo manejar los conflictos en los grupos de trabajo?

Podemos definir los conflictos como una confrontación entre personas con necesidades, ideas, creencias, valores o metas opuestas, por estas razones la ocurrencia de conflictos entre los integrantes de un grupo de trabajo son inevitables; sin embargo, los resultados de la aparición de un conflictos no son todos negativos ni se encuentran predeterminados. Los conflictos entre los miembros de un equipo de trabajo podrían llegar a escalar y ocasionar resultados contraproducentes o negativos, o podrían llegar a producir soluciones interesantes que incluso ayudarían a mejorar la calidad de los resultados finales del trabajo en equipo.
Por todas estas razones en necesario aprender a manejar los conflictos para el funcionamiento de los equipos de alto desempeño. Aunque muy pocos de los integrantes de un equipo de este tipo este buscando entrar en conflicto con los demás miembros, estos pueden aparecer como resultado de la existencia de problemas de comunicación ocasionados entre los integrantes de acuerdo a sus necesidades, ideas, creencias, metas o valores. El manejo del conflicto se basa en el principio de que no todos los conflictos pueden necesariamente ser resueltos, pero si sabemos como manejarnos disminuirán las probabilidades de que el mismo llegue a escalar a un estado tal que afecte negativamente la productividad del equipo. El manejo de conflictos en los grupos de trabajo involucra una serie de habilidades relacionadas con la resolución de los conflictos, tales como: habilidades de comunicación, conciencia sobre los estados de los conflictos, y el establecimiento de una estructura adecuada para el manejo de los conflictos en el ambiente de trabajo del grupo. Para ello debemos desarrollar habilidades personales en las siguientes áreas: Saber escuchar, saber comunicarnos oralmente, y saber como trabajar en equipo, estas características están entre las habilidades que debemos desarrollar de manera tal que nos permitan saber como manejar y resolver los conflictos que puedan surgir entre los integrantes de un grupo de trabajo.
Los conflictos son eventos de muy alta probabilidad de ocurrencia entre los seres humanos, podemos decir que diariamente podemos ser parte de aproximadamente cinco situaciones conflictivas durante un día normal; si sabemos como manejarnos durante estas situaciones, estamos menos propensos a actuar de manera destructiva y por ende, de no causar impacto negativos en el funcionamiento del equipo.
Es importante para cada uno de nosotros conocer cual es nuestro estilo para manejar conflictos, cuales son los métodos para solucionar los conflictos y cuales son las estrategias para mejorar nuestras habilidades para solucionar los conflictos. De todo eso hablaremos en la próxima entrega.

jueves, 21 de julio de 2016

¿Cómo resolver conflictos en la casa?

Los conflictos en si, no son ni buenos ni malos. Simplemente son parte inevitable y natural en las relaciones humanas. Por eso, algunas veces, tenemos conflictos en nuestras casas. Ahora bien, ¿que debemos hacer?
 Si sabemos manejar estos conflictos que a veces ocurren en nuestros hogares, si los sabemos manejar adecuadamente, pueden producir efectos muy benéficos.
El conflicto bien manejado puede ser un elemento muy útil para el proceso de crecimiento del individuo, por ejemplo, nuestros hijos, como de todo el grupo familiar.
Vivir feliz con el conflicto contribuye al crecimiento individual y a formar unas relaciones interpersonales muy maduras y productivas.
Desde niños se nos ha inculcado de muchas formas que para poder ganar es necesario que el adversario pierda; lo que denominaremos la estrategia de Yo gano-Tu pierdes; quizás utilizada por la gran mayoría de las personas. Es aun peor, en caso de que yo no pueda ganar, procuro que al menos mi "adversario" tampoco gane; en este caso ambos perdemos:Yo pierdo-Tu pierdes. No es frecuente, pero, pero puede ocurrir, en el caso de una personalidad excesivamente pasiva, que para evitarse problemas, optara por una tercera estrategia: Yo pierdo-Tu ganas.

La estrategia que recomendamos es otra, una cuarta posibilidad. Yo gano-Tu ganas. Es la que recomiendan los autores como Roger Fisher y William Ury, promotores del reconocido proyecto de negociación de Harvard, aplicable a todos los niveles de conflicto.

Este cuarto método recomienda cuatro aspectos fundamentales:

1.-Separar las personas de los problemas.
2.-Centrar la negociación sobre los intereses, no sobre las posiciones.
3.-Encontrar opciones que conduzcan a ganancias mutuas.
4.-Insistir en el uso de criterios objetivos.

Recuerda, que lo mejor que podemos hacer para resolver los conflictos es:
-Lograr una solución que satisfaga necesidades y metas de los involucrados.
-Conservar una relación apropiada entre las partes; recuerde, si el conflicto esta sucediendo en su casa,a todos los involucrados les interesa una relación de máxima importancia.

jueves, 14 de julio de 2016

¿Cómo evitar conflictos en casa? Comencemos por tratar de aprender a ser padres.

Una de las tareas más difíciles que tenemos los seres humanos, y que lamentablemente, la mayoría de nosotros no recibimos la educación ni la instrucción adecuada para ello, es la de ser Padres.
Una gran cantidad de hombres y mujeres aprendemos a ser padres sobre la marcha. Nos casamos, tenemos hijos y allí empezamos a aprender. En cualquier otra profesión, nuestro empleador nos exige algunas habilidades y capacidades que por supuesto deben estar certificadas. Para ser padres no existe nada de esto. Corre por nuestra propia cuenta tratar de convertirnos en los mejores padres, sin haber realizado ningún curso para ello.
Vamos a comenzar por el principio. Cuando nuestros hijos son pequeños y aun no ha aprendido bien las normas y las reglas de la casa y de la sociedad, es necesario que los llevemos de la mano, hacer que se dejen guiar y que nos obedezcan. En esta etapa, los hijos pueden tener muchos amigos, pero solo nosotros, los padres, somos los responsables de protegerlos, orientarlos y formarlos y ellos cuentan con nosotros para ello.
            Cuando le decimos a nuestros hijos o hijas. “ten cuidado al cruzar la calle”, o “no hagas eso”, estamos tratando de proteger sus vidas. Cada vez que le damos una voz de alerta, le hacemos una llamada de atención, e incluso un castigo, no solo resulta conveniente, sino que también es necesario para ayudarlos a formar su propio criterio, para que sepan distinguir entre el bien y el mal y de ese modo irse preparando paso a paso para andar en el mundo por si solos, sin necesidad de ayuda.
             Durante todos estos años hemos sido los héroes de nuestros hijos, y también el símbolo de la autoridad. Ese constante estira y encoge, tan importante para su educación, los preparan para que puedan valerse por sí mismos y aprendan a ser unas personas responsables.  
            Como resultado de todo este proceso educativo los hijos durante la adolescencia quieren volar solos. Nosotros hicimos lo mismo. Entonces, ¿Por qué tiene que asustarnos su comportamiento cuando nos cuestionan y no tenemos suficientes argumentos?, ¿Por qué nos quejamos cuando quieran demostrarnos que son capaces de tomar sus propias decisiones?, ¿Por qué nos extraña que quieran ser ellos mismos y deseen mayor libertad?

sábado, 31 de enero de 2015

CONFLICTOS

Cuando se nos presenta un conflicto debemos recordar que ambas partes sienten las mismas emociones, que una de ellas se capaz de controlar y entender las suyas mejor que la otra parte, es cuestión de experiencia, conocimiento, practica y entrenamiento constante, para ello vamos a tratar de describir algunas consideraciones importantes para poder obtener los mejores resultados de esa situación.
En primer lugar debemos cuidar nuestra comunicación NO Verbal, debemos mirar a los ojos a la otra parte y mostrarnos próximo y atentos.
Debes hacer peticiones y no exigencias a la hora de hablar de tus necesidades. Es importante que manifiestes respeto por el otro y siempre haz lo posible por llegar a un estado de colaboración y no de imposiciones.
No trates de adivinar el pensamiento del otro, debes preguntarle siempre para que quede claro lo que estas entendiendo.
.Siempre, siempre, siempre, habla de lo que el otro HIZO, no de lo que crees que es. Recuerda que el objetivo es cambiar conductas y utilizar cualquier tipo de etiquetas nunca lleva a lograr ese cambio.
En tu comunicacion haz preguntas y sugerencias, no trates de hacer acusaciones ya que con estas solo se consiguen actitudes de ataques y de defensa que impiden llegar a alcanzar soluciones duraderas.
Recuerda que debes centrarte en el tema del conflicto que se esta tratando, no saques a relucir temas del pasado, estos solo ayudan a aumentar el nivel de conflictividad.
Es importante saber escuchar. Escucha al otro cuando habla y no lo interrumpas.
Acepta tus propias responsabilidades, no le eches toda la culpa al otro.
Plantea los hechos, no los acumules, si lo haces, eso hará que en un momento dado puedas explotar.
Siempre que sea posible, ofrece soluciones, trata de llegar siempre a un acuerdo.
Haz ver a la otra parte que lo haz entendido, repitele sus propias frases del discurso en donde refleje sus peticiones y aprovecha para destacar aquellos puntos en los que estas de acuerdo con el. En ocasiones expresarle lo que te agrada de el.
Evita en todo momento la critica inadecuada, los comentarios negativos, el sarcasmo o la ironía, estas cosas solo responden al deseo de castigar o de humillar al otro, eso es una venganza y no una búsqueda de soluciones.
Cuando puedas preguntale que puedes hacer para mejorar las cosas.
Manifiesta un sano interés por ayudarlo a resolver sus propias necesidades.
Siempre busca un ambiente adecuado y neutral para resolver la situación, en el que se pueda hablar con tranquilidad y en la intimidad.
Ojala te sean útiles estos pequeños consejos.


domingo, 25 de enero de 2015

HERRAMIENTAS Y PASOS PARA EL MANEJO Y LA SOLUCION DE CONFLICTOS

Herramientas y Pasos a seguir para la solución de conflictos personales.

Ya hemos establecido con anterioridad que los conflictos son parte de nuestra vida y también que los mismos pueden ser una gran fuente de aprendizaje. Tener un conflicto significa que estamos vivos y que interactuamos con las personas que están a nuestro alrededor, entonces lo mas saludable es aprender a manejar los conflictos, por la sencilla razón de que algunos de ellos son inevitables.
Lo que si esta de nuestra parte es evitar las consecuencias negativas que pueden producir los conflictos, y para ello todos contamos con recursos internos que nos proporcionan la capacidad para manejarlos apropiadamente (hasta hoy, los seres humanos hemos sobrevivido gracias a ello), por otra parte, también podemos aprender algunas estrategias útiles para manejar y solucionar los conflictos que se nos presentan en el día a día de nuestras vidas.

Si damos una mirada a nuestro alrededor, podríamos darnos cuenta que no todas las personas poseen esas habilidades, lo mas probable es que esas personas que no las posean no hayan tenido un modelo a seguir  que les pudiese haber servido adecuadamente, las consecuencias de esto es que ellas no saben abordar los problemas que surgen alrededor de estas situaciones y que por diversas razones tengan temor de expresarse adecuadamente, que evitan discutir o que no sepan expresar sus opiniones sin tratar de imponerse, o que tengan dificultades para sentir empatía o ponerse en el lugar del otro, etc.

En términos generales las herramientas necesarias para afrontar las diferencias que podemos tener con nuestros semejantes podrían suscribirse a tener confianza en uno mismo y también en confiar en los demás, lo que podríamos traducir como creer en que se puede hacer algo y se puede hacer bien, y también en ser asertivo, o lo que es lo mismo, conocer y entender las habilidades sociales adecuadas para cubrir las necesidades que tenemos de respetarnos a nosotros mismos y respetar a los demás.

En cada oportunidad en que nos vemos frente a un conflicto experimentamos emociones como rabia, tristeza o miedo. Esta emociones pueden sentirse de manera independiente una de otra, así como también pueden aparecer todas o mas de una a la vez. Para ser capaces de manejar una situación de conflicto debemos ser también capaces expresar de manera adecuada estas emociones y asimismo de poder escuchar las expresiones de los demás para poder buscar alternativas validas que podrían solucionar los problemas planteados en los conflictos que se nos presentan.

Entonces, ¿Qué debemos hacer para lograr manejar y solucionar los conflictos?
Aunque aquí no queremos dar una especie de "Lista de Chequeo", como la que utilizamos los pilotos cuando nos encontramos al frente de una aeronave, es conveniente recordar como actuar en caso de que se nos presente un conflicto.
Debemos aprender a actuar paso a paso. En primer lugar, debemos reconocer y aceptar nuestras propias emociones y también identificar y respetar las emociones de los demás.
En este primer punto, debemos reflexionar sobre cuales serian mis necesidades que no se han satisfecho en una situación determinada y que me han llevado a experimentar esa o esas emociones que estoy sintiendo en ese momento, teniendo muy en cuenta que, si, a los demás también les sucede lo mismo que me sucede a mi, esas necesidades podrían ser: reconocimiento, atención, justicia, etc. Debemos siempre recordar que los seres humanos tenemos las mismas necesidades. No olvidar esto jamas.
Como segundo paso a seguir, debemos identificar cuales son los pensamientos que acceden a nuestra mente ante los problemas que se están presentando en esa situación de conflicto, esos pensamientos, en términos generales se podrían decantar hacia dos vertientes, el primero es que la culpa es del otro, y el segundo, siempre mas difícil de aceptar, es que la culpa es de nosotros.

En este preciso momento debemos de dar el tercer paso, que no es mas que dejar de buscar culpables y en ese mismo instante empezar a describir adecuadamente nuestros propios sentimientos y emociones, expresar lo que vivimos, expresar como lo hemos interpretado, expresar en palabras claras y respetuosas como nos hemos sentido y expresar muy detallada y educadamente como nos hubiese gustado que pasara, a la vez que aprovechamos y proponemos cambios para el futuro; por supuesto que todo esto implica que también debemos escuchar, con real atención,  la versión del otro, lo que el vivió, lo que el interpretó, sus intenciones reales, como se sintió y como le hubiese gustado al otro que sucediera y sus propuestas para una futura oportunidad.
Muy probablemente esto nos ayude a ver aspectos que no se veían anteriormente desde nuestra posición y nos ayuden a cambiar la interpretación de los hechos, o por lo menos a ver otras aristas de la situación y eso podría ayudar a cambiar nuestras emociones y nuestro comportamiento.

Ténganlo presente la próxima vez que se les presente la oportunidad, que de seguro va a ser dentro de muy poco.